KARATE
PARA CINTURONES NEGROS
(segunda
edición)

|
L |
a
propuesta de este libro es comentar mi experiencia en el karate tradicional, en
el kick boxing y en el judo. Como es sabido, la enseñanza aprendizaje de
cualquier disciplina involucra en forma directa al profesor y al alumno, este último
puede ser un alumno al que no le interese ni la competencia, ni ser profesor, ni
el arte de la Defensa Personal, esto no quita que el profesor, entrenador o
simple instructor debe tener en
cuenta el sentido del rol que juega con respecto a su alumno y a la disciplina
enseñada.
A
menudo por no saber psicología, didáctica, pedagogía,
por falta de experiencia, o por caprichos egocéntricos, tanto el
profesor, como el alumno no logran entenderse y
ni uno, ni el otro llegan a
los objetivos propuestos. Ambos pierden nadie gana.
Nadie
desea formar super hombres, solo expresamos nuestra voluntad de establecer
como se debe plantear la relación profesor -alumno (Dan-Kiu) para
obtener buenos resultados, tanto en
el orden deportivo como en el personal.
En
Argentina existen excelentes cultores de las Artes Marciales y la Escuela
Shan Ryu que fundé en 1968 le debe mucho a estos auténticos maestros. A
las escuelas y estilos en general y a ellos en particular mi agradecimiento por
lo que, junto al tiempo me han enseñado.
Me
disculpo por el carácter resumido de la redacción, tal vez muy esquemático y
rigurosamente telegráfico, esto se debe a la pretensión de escribir únicamente
lo necesario.
KARATE
- DEPORTE DE ALTA EXIGENCIA-
Cuando
en la primera edición decía que el karate no es para todos, estaba afirmando
algo sacado de la experiencia acumulada después de muchos años en la enseñanza.
Todos
los días vienen al dojo niños, jóvenes, adultos y hasta ancianos, de ambos
sexos, deseando practicar esta disciplina oriental con raícesque nos dejara en
el Templo Shaolin, el Patriarca creador del Zen, Bhodidharma en
el siglo VI d. c. El Patriarca budista vivió en el Templo Shaolin hasta
su muerte en 540 d.c. Da Mo -como
se lo llamo también-, creó una serie de ejercicios que le permitirían a los
monjes Shaolin un mejor estado de salud. Entre los ejercicios se hallaban
posturas que imitaban a ciertos animales -el tigre, leopardo, la serpiente, la
grulla, el dragón- por consiguiente se presumió que estos ejercicios
insinuaban el comienzo del arte de
la defensa personal. Ya esta simple imitación plasmada en los pocos dibujos que
se encontraron, requerían voluntad, esfuerzo
y dedicación.
Todos
de una u otra manera deseamos estar "comprendidos" en la "Ley del
menor esfuerzo", justamente en el trabajo diario que nos requiere el
karate, no podemos pensar en el menor esfuerzo, tampoco lo tenemos que tomar
como un sacrificio, si esto ocurre, pasaremos rápidamente a formar parte de los
desertores.
Para
evitar esta deserción futura, que puede ser de origen psicológico, físico,
financiero y debe ser analizada en su contexto antes de entrevistar y sugerir la
práctica de karate a aquellos que desean iniciarse.
Es
muy importante conocer el porqué desea el futuro kiu practicar karate.
Entre muchas cosas, debemos estar muy atentos de aquellos que son muy
agresivos y que expresan el ánimo desbordado de aprender a pelear.
Nosotros
los profesores debemos ser sinceros con los que desean comenzar la práctica,
esto requiere que tanto el futuro alumno como el profesor entiendan los alcances
pretendidos por uno u otro. El alumno puede pretender competir y no tener
aptitudes para ello, sin embargo puede tener aptitudes para la enseñanza y no
interesarle. El profesor debe comprender las ambiciones del alumno sin dejar de
darle la oportunidad y el tiempo para entender la disciplina.
El
alumno (kiu) y -muchas veces los parientes de este-, y el profesor (dan) deben
conocer las limitaciones. Conociendo cada uno las limitaciones podrán trabajar
en consecuencia sin que esto anule las pretensiones de llegar a ser un gran
campeón o el mejor profesor del mundo. He visto personas con grandes
condiciones y poca voluntad que no han llegado a nada y otras con mínimas
condiciones, pero el esfuerzo, la voluntad y el espíritu le permitieron lograr
los objetivos soñados.
El
dan debe poseer todas las virtudes que le señale al kiu. Si desea forjar el
temple del kiu, el primer paso es enseñarle a amar la disciplina, el
entrenamiento y el rigor que el karate exige sin dejar de lado la esencia filosófica
del Zen.
Sin
espíritu (Shin) no hay karate.
TODOS
TENEMOS PERMISO A LA BÚSQUEDA DE NUESTROS OBJETIVOS, EL KARATE ES UNA DE LAS
VIAS (DO) su compromiso es proponérselo.
El
principio de una buena relación entre profesor y alumno, es la comunicación.
Entre ambos tiene que producirse cierta admiración recíproca. El cinturón
negro debe estar orgulloso de su alumno (kiu) y lo propio debe ocurrir hacia la
figura del profesor.
Una
vez lograda esta empatía o rapport entre ambos, se puede asegurar el éxito de
los objetivos. Lamentablemente no siempre se produce esta admiración recíproca
que ayuda al logro de excelentes resultados. Es frecuente en el trato, que las
personas intervinientes en la enseñanza - aprendizaje se rechacen, en este caso
los resultados serán insuficientes para el kiu como para el dan.
Se
puede asegurar que si el profesor no tiene buenas relaciones humanas y no logra
la empatía con su alumno le costará mucho ser profesional y vivir de la enseñanza,
si el alumno no pone su parte en entender a su profesor más allá de lo técnico,
es decir en lo humano, tampoco logrará los resultados soñados.
EN
UNA BUENA COMUNICACIÓN COMO EN LA AMISTAD LAS PARTES SIEMPRE SE DAN
OPORTUNIDADES
No
es fácil definir un determinado tipo de persona para decidir tal o cual
comportamiento propio. Puede servir de guía un intento de clasificación práctica
para orientarnos en la buena comunicación. Es cierto que a este ensayo le
pueden seguir otros tipos, pero no podemos hacer un tratado de una simple
experiencia práctica dada por cierta cantidad de años en la enseñanza. Esto
solo, no alcanza para un tratamiento científico del tema. A esta clasificación
se la debe tomar como una simple orientación, que apunta a entender los
distintos tipos de alumnos que suelen presentarse
en un dojo.
Jamás
se debe discriminar a aquellos que no comparten nuestro método o nuestro trato.
·
EL
TIPO INSEGURO:
Se nos manifiesta de inmediato, hace frecuentes y reiteradas preguntas por temor
a equivocarse. Cuando se lo mira en forma directa se suelen poner incómodos.
Prefieren perderse en el grupo y pasar desapercibidos, dan la sensación de
temerosos. Se deben tratar con tacto, darles tiempo a que se ambienten e
integren al grupo. Se los debe motivar sin mentirles. No deje de señalarles el
progreso.
·
EL
TIPO SOBERBIO:
Suele esconder su gran inseguridad bajo la fachada de la arrogancia. Reconoce
poco sus errores y se encarga de dar la sensación que conoce todo de antemano.
Resiste el entrenamiento metódico. Cuando se destaca se hace intolerable para
el grupo que frecuenta. Conviene destacar en la enseñanza los conceptos filosóficos
de estas disciplinas. No es bueno entrar en el juego ni en la imitación de la
conducta por gracioso que parezca.
·
EL
TIPO INCUMPLIDOR:
Aparece como el que siempre tiene una excusa - de salud, de trabajo, etc.- para
realización metódica del entrenamiento. Pocas veces logran destacarse en lo
que hace. Como profesores son un mal ejemplo. Este tipo de personalidad ocasiona
un gran desgaste para el profesor que trata a todos los alumnos por igual. No se
puede contar para que represente a un grupo.
·
EL
TIPO ABSORBENTE:
Su característica es estar siempre encima del profesor, suele hacer más
preguntas de lo que entrena. A estos hay que tenerles mucha paciencia y darles
rutina que puedan cumplir. Ante algunos logros se suele sentir motivado, es el
momento para hacerlos trabajar más.
·
EL
TIPO PROBLEMA: Se
destaca de un grupo desde el primer momento. No suele tener claro lo que
quieren. Para estos son los otros los inadaptados y los que no se ubican. Es el
que cambia de profesor o gimnasios como quien cambia de camisa. En el grupo es
rechazado lo que hace que no mejore su conducta. Suele ser arbitrario. A los
buenos profesores los hacen sentir que pierden el tiempo con ellos.
·
EL
TIPO INDIFERENTE:
Practica por diversos motivos lo que hace que sea un potencial desertor. Asiste
a las clases por que paga la cuota. Pueden tener buenas aptitudes físicas que
no se destacan en clases de alta exigencia. Ante la pregunta si le interesa algo
suele responder con un NI. Su actitud requiere un esfuerzo adicional del
profesor. Es recomendable exigirles mucho. Algunos dan respuesta positiva.
·
EL
TIPO DISCONFORME:
Actúa con los demás de la misma manera, que son
con ellos. Suele cambiar de dojo, de profesor de amigos. Solicita
horarios especiales, entrenamientos especiales, o cualquier solicitud que sale
de lo común. A veces el grupo lo imita y
es generador de conflictos y de deserción colectiva de un gimnasio.
·
EL
TIPO COOPERADOR:
Es la persona que todos necesitan en un dojo, en una escuela o asociación. Reúne
muchas virtudes y da ejemplo con sus actos. Se gana la confianza de los
profesores. El dan desea enseñarle todo lo que sabe. A menudo tienen tiempo
para practicar y aceptan de buen grado las indicaciones. Tienen buen capacidad
para ser dirigentes y excelentes profesores.
·
EL
AGRESIVO: A este
alumno lo debemos atender con un esfuerzo adicional. No puede o no quiere
controlar su agresividad. El manejo grupal debe ser muy prudente ya que si se
encuentra con una persona similar llegan a darse soberanas palizas. Estas
disciplinas deben ser rigurosas en el comportamiento adecuado. Se le debe hablar
e insistir en el autocontrol. Debe responder a las indicaciones del entrenador,
de no ser así se le debe recomendar hacer otro deporte.
·
EL
VIOLENTO: Si bien
también es agresivo, a diferencia de este es que no se lo puede controlar.
Suelen tener serios problemas psicológicos. Es importante recomendarle visitar
a un profesional de la salud para
controlar los impulsos donde las artes marciales pueden estar contraindicado.
·
EL
TIPO MISTICO: Es
una persona muy sensible a lo espiritual o metafísico. Suele entrenar muy bien
y se adapta a todas las indicaciones. El grupo suele aceptarlo con agrado. Suele
ser indiferente a las competencias, si se les insiste van y participan para no
defraudar. Son afectivos. Pueden llegar a ser muy buenos profesores.
·
EL
TIPO EGOCÉNTRICO:
Pone de relieve sus propios intereses resalta de esta manera un egoísmo
contrario al espíritu zen. En un
grupo suele caer mal. Intenta siempre captar la atención del profesor, no
siempre de la mejor forma. Es el típico alumno que quiere tomar la clase en
forma individual. Si tiene condiciones, puede alcanzar sus metas. No es fácil
enseñar a este tipo de alumno. Es el que se va del dojo o la asociación porque
no se los atiende los suficiente - a veces tiene razón-. Solo la paciencia del
profesor y del grupo lo puede contener en un gimnasio.
·
EL
EMOTIVO: Persona
muy sensible y muy apreciado dentro del grupo y
por el profesor. Suele hacer culto de la amistad, es muy compañero y
hace causa común ante la menor injusticia. La comunicación se produce en forma
inmediata. No soportan el desaire y por este motivo llegan a desaparecer de un día
para otro de cualquier dojo. El camino al cinturón negro le suele costar mucho.
·
EL
TIPO MAQUIAVÉLICO:
A menudo sabe perfectamente lo que quiere, lo que se cuestiona es el modo de
llegar a sus objetivos. Si se propone llegar a profesor o a campeón a no dudar
que llega. Suele cumplir adecuadamente su entrenamiento. Es conveniente fijar
adecuadamente los roles que debe desempeñar. En cualquier organización le
cuesta mucho ser aceptado aunque pocas veces se conoce su forma de pensar.
Oculta mucho de su personalidad hasta lograr el objetivo. Puede ser también
extrovertido y simpático
·
EL
TIPO OPORTUNISTA:
Mientras no se descubre su accionar va todo bien, pero con el tiempo se
evidencia ante sus compañeros y es rechazado. No pierde el tiempo en
aprovecharse si le dan lugar, especula y es frío. Si desea competir y tiene
condiciones podrá destacarse. Como profesor no cae bien a sus alumnos.
·
EL
TIPO TÍMIDO: A
menudo confundido con el introvertido. Podemos diferenciarlo que este puede
dejar esa timidez después que nos conoce, en cambio el introvertido de Jung,
seguirá así de por vida. Suele participar activamente, el proceso de
comunicación debe partir de los otros. Es buen compañero y cooperador. Son
mejores profesores que competidores. Hay que darle tiempo para que nos conozca.
·
EL
TIPO IDEAL: Es
aquel que quieren tener todos los profesores. Buen amigo, gran colaborador.
Participa y deja participar, es humilde, constante, estimulador. Como competidor
el triunfo lo comparte con su rival y
este se siente bien con el que le ganó. Entrena y como es un líder nato lo
siguen e imitan muchos de los compañeros. No abandona y si lo hace pone motivos
fundados. Interpreta la verdadera filosofía de las artes marciales y llega a
ser un excelente ejemplo como profesor. Puede ser muy buen dirigente. Se lo
puede clasificar dentro de los extrovertidos de Jung.
REGLAS
PARA UN BUEN LUCHADOR PROFESIONAL O AMATEUR
Defino
como luchador al karateca que desea y
da prioridad a la lucha. Su fin puede ser la competencia o las técnicas de
defensa personal.
Sin
embargo al igual que el luchador, el entrenador o profesor también tiene reglas
para cumplir.
REGLAS
PARA EL PROFESOR O ENTRENADOR
DEL
KARATE TRADICIONAL AL KARATE SHAN RYU
Haremos
un pequeño resumen de las características del karate tradicional y el karate
ShanRyu.
KT:
Se obliga a hacer katas
KSR:
Se recomienda solo como ejercicios que condicionan el físico y desarrollan
correctamente las posturas. No
se considera como ejercicio específico para la lucha.
KT:
Se emplean términos japoneses.
KSR:
Los términos se traducen al idioma del país donde se está enseñando.
KT:
Se practican roturas.
KSR:
No se alienta este entrenamiento, se señala la técnica.
KT:
En muchos estilos aún se mantiene el peso libre.
KSR:
Clasifica rigurosamente la categoría de peso y jerarquía para evitar lesiones
graves - entre otras cosas.-
KT:
En la mayoría de los estilos se practican lo golpes marcando.
KSR:
Se recomienda hacer contacto leve con el compañero y total ante la bolsa o el
foco.
KT:
Se utiliza la mano vacía y se descuida los protectores.
KSR:
Recomendamos en la practica con bolsa y en la lucha el uso de guantes y
protectores.
KT:
No se adapta al karate profesional o Kick boxing.
KSR:
Se prepara también para la lucha profesional, y la defensa personal.
KT:
No se practica la mayoría de las técnicas de patadas que utiliza el kick
boxing.
KSR: Utiliza el mayor número de patadas conocidas y de aplicación en el kick boxing.